Clemencia Echeverri, artista invitada a la página web de Paralelo 10, Febrero 2019.

Clemencia Echeverri, Voz, 2008

Clemencia Echeverri

 

Para el 2019 hemos invitado a Clemencia Echeverri (Colombia,1950) a nuestra página web.  Quienes  visitan nuestra pagina  podrán conocer parte de la obra de una de las artistas con mayor trayectoria en el arte actual colombiano. Echeverri, quien reside y trabaja en Bogotá, desarrolla sus obras en diferentes medios como complejas video instalaciones,  video, fotografía, sonido y obra bidimensional a partir de reflexionar sobre las condiciones sociales dominantes en nuestro país. Realizó estudios de pregrado en Colombia y de especialización y maestría en Artes Plásticas en el Chelsea College of Arts de Londres. Ha sido docente de artes en pregrado y maestría en las Universidades de Antioquia y Nacional de Colombia. En Paralelo 10, tuvimos la oportunidad de hablar con ella y tocar varios temas sobre su obra y sobre el desarrollo de su ejercicio artístico.

Entrevista Clemencia Echeverri 

  

Sebastián García: Creo que hay una mirada transversal en tu trabajo y es una relación a modo sujeto-objeto, pero que yo lo pondría en términos de “la fuerza y lo forzado”. Como si existiese una fuerza que se ejerce de manera constate y contundente sobre personas, colectivos y otros seres (como la tierra misma) y ellos se ven afectados por esta fuerza. Y así es cómo sobre ellos recae esta potencia que es tan contundente en tu obra. ¿Es así o que piensas frente a esto?

Clemencia Echeverri: Mas allá de pensar que tenemos fuerzas que se ejercen sobre nosotros, me interesa identificar la potencia y la fuerza que contienen los eventos desde la imagen que generan. Me interesa explorar e investigar los ejes que la conforman; las situaciones de potencia, y posibilidad que permiten plantear preguntas e inquietudes sobre las condiciones sociales, políticas o personales que nos determinan.

S: Algo como una tensión.

C: Exacto, pero la palabra forzado a la que te refieres, podría decir que no corresponde, pues realmente para mí entrar a reconocer las fuerzas es intentar aproximarme a lo verdadero. No se trata de forzar las condiciones, sino profundizar y encontrar lo que está en juego y sus confluencias. Formalmente y de manera reiterada he acudido a situaciones de saturación, por ejemplo, al llenar el espacio con una imagen y el sonido que se acumula y que nos supera. Pretendo con este recurso completar en algunos casos un problema que parece estar dicho pero no visto. Parece que está sucediendo, pero no lo estamos viendo. Es dar cuenta mediante el tratamiento de la imagen,  de aquellas situaciones o comportamientos que pienso que vale la pena atender y que no son tan evidentes.

S: Entiendo. Ahora, muchas veces se siente que ese dolor que se pone en juego con tu obra también posee algo de inevitable, como si fuera una condición insalvable a la que como país o individuos nos vemos arrojados, ¿cómo encara tu obra ese posible pesimismo?

C: Yo se lo atribuyo a ser parte de una época y un tiempo que ha estado sometido a condiciones sociales complejas, adversas y frustrantes. Pero, más que pesimismo es estar situada en esos ejes que nos alteran e interrumpen los flujos naturales, cotidianos. Es algo que vivimos sin pausa. El artista si esta atento y dispuesto a comprender el acontecer diario está irremediablemente atravesado por la condición política y social propia. 

S: Creo, también, que tu obra opera en función de un carácter colectivo, o una memoria comunal. No es un hacer destinado a una mera cualidad estética, sino que está ligado a un carácter social innegable. Como si esta fuese una obra que más que pretender ser expuesta o canonizada, pretende establecer memoria y ser evocada ¿qué opinas tú en este tema?

C: Sí. Por muchos años me ha interesado aquello que nos afecta pero que sin duda tendrá que empezar por que me afecte a mí. No trabajo para derivar conclusiones ni producir discursos cerrados morales. Para ello y desde hace unos 20 años he estado trabajando a partir del espacio, el cuerpo y el tiempo con las herramientas de la imagen en movimiento, el sonido y la fotografía.  Estos medios me entregan un tiempo activo que me permiten establecer relaciones de memoria que no necesariamente se refieren a un pasado anclado, sino que pretendo más bien activarlo con el acontecer del presente.

S: En el caso de las fotografías, siento que es algo que también ocurre, pues ellas poseen esta vigencia que mencionas.

C: Es posible pues la fotografía sucede mientras estoy desarrollando un problema. Son momentos de síntesis, de destellos que escojo y retengo del proceso mismo que está en movimiento.

S: Me ha ocurrido que al ver un video y luego al ver las fotografías, me da la impresión que ellas son aristas que le salen a la producción. Como si las fotografías fuesen momentos de claridad de la obra en conjunto.

C: Si, como te digo apuntan a ser síntesis. Por ejemplo, esta fotografía del río Cauca que configura desde el agua la forma del mapa de Colombia [obra Treno]. Es una situación que pasa cuando estoy grabando en el sitio y haciendo fotografía. Pero ocurre de manera simultánea en la misma actividad, en la misma observación en la que estoy. En estos casos se dan encuentros entre la intención deliberada, el inconsciente, las búsquedas y los hallazgos.

S: Ya, una pregunta un poco más personal, ¿No es desgastante la labor de un artista cuyo objeto de estudio es la violencia como naturaleza cotidiana? Debe ser impactante ejercitar tantas formas de tristeza.

C:La verdad es que no me propongo hacer obra que tenga que ver con la violencia en la vida cotidiana, ese no es mi propósito. Lo que sucede es que me siento atraída por aquellas situaciones que percibo en desequilibrio, me alteran y me hacen movilizar, emprender un proyecto, actuar. Estamos hechos de tantas  experiencias difíciles y de tantos desencuentros, esperanzas, expectativas y frustraciones que parto de allí sin que necesariamente esté convirtiendo estas acciones en temas rotulados.

 

Para este año 2019, Clemencia Echeverri fue seleccionada como la primera artista de larga trayectoria, en habitar con su obra el espacio de arte y memoria, Fragmentos, el “contramonumento” que la artista Doris Salcedo creó encomendada por el gobierno nacional para generar un espacio de encuentro entre el arte contemporáneo y la memoria, durante los mismo 50 años que duró el conflicto armado con las FARC. Clemencia presentará allí su obra Duelos, una instalación multicanal, que busca generar una disposición y reflexión desde el duelo. Además, una retrospectiva de su obra será presentada en el  Museo de Arte del Banco de la República (MAMU). Bajo la curaduría de María Margarita Malagón, esta exposición, que llevará por título Liminalserá una revisión de su obra de los últimos 20 años y una ocasión única para conocer de cerca los planteamientos de Echeverri en sus sofisticadas instalaciones. De igual manera su obra Sin Cielo será exhibida en la exposición  Arte en Colombia Siglo XXI del Museo de Arte Moderno de Medellin – MAMM, entre otras importantes participaciones que tendrá durante el año. Paralelo 10 hará seguimiento de todas estas muestras.

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